Adios Africa

El primero (Gualtiero Jacopetti), era un periodista Italiano, que se recicló en documentalista amarillista, para dirigir media docena de mondos. En cuanto al segundo (Franco Prosperi), era un director con un par de peplums a sus espaldas, que tras descubrir el “filón” del “shockumentary” (el mondo para entendernos), se subió a ese carro, pero que no se limitó al mismo y dirigió desde comedias a películas de horror y incluso un par de explotations italianas de espada y brujería. El tercero en discordia, fue Paolo Cavara. Director que aunque no intervino en “Adios Africa”, si codirigió junto a los dos anteriormente mencionados “Mondo Cane” (1962) que es la que muchos consideran, como el origen de los mondo con metraje real (o que quiere pasar por real). Aunque Paolo Cavara, abordó de nuevo el “shockumentary” con “La Donna nel mondo” (1963) y incluso en solitario con su tercer trabajo “I malamondo” (1964), no volvió a dirigir junto a Jacopetti y Prosperi y nos dejaría giallos como “La Tarantula del Vientre Negro” (1971) o “Terror Infinito” (1976).

GUALTERIO JACOPETTI Y FRANCO PROSPERI
Aunque desde luego, ellos no fueron los creadores del mondo, ya que incluso en los lejanos años 20 encontramos “Häxan” (1922) de Benjamin Christensen, un excelente documental sobre la brujería, podría considerarse como uno de sus primeros exponentes. Pero con el documental “Mondo Cane” (1962), esta pareja (secundados por Paolo Cavara y el compositor Riz Ortolani), fueron presuntamente, de los primeros en utilizar imágenes de “la cruda realidad sin trampa ni carton”, aunque en este tipo de documentales, casi siempre existen las sospechas y acusaciones de montajes. De hecho, incluso a la popular serie de “El hombre y la tierra”, se la acusó de orquestar muchas de sus situaciones, con más razón, estos documentales que se centran en mostrar las situaciones más chocantes, desagradables e impactantes, levanta sospechas, de ser mas bien, un montón de situaciones preparadas, a las que se les inserta algo de material grabado “al estar en el lugar y momento oportunos”.
Pero dejando esas consideraciones, a juicio del espectador, volvemos con el tema que nos interesa, los mondo.

“Mondo Cane” que aquí fue conocida como “Este perro mundo”, es relativamente suave. Después de un mensaje en el que se nos avisa que todas las imágenes impactantes que vamos a ver son reales, porque la labor de un reportero es mostrar la realidad objetivamente y no suavizarla (más o menos). Se nos da un “tour” por el mundo, en el que vemos desde cementerios para mascotas, a las típicas secuencias de indígenas matando animales (para luego comérselos), pollitos siendo coloreados y luego secados para su venta, patos siendo brutalmente cebados, comidas curiosas, costumbres pintorescas (en ocasiones incluso sangrientas)… pero realmente, nada demasiado impactante para un curtido espectador de “hoy en día”.

ESTE MENSAJE NOS AVISA QUE TODAS LAS IMÁGENES SON REALES Y TOMADAS DE LA VIDA COTIDIANA

Como es habitual en estos casos, el éxito de “Mondo Cane”, propició una secuela. Aunque ni Paolo Cavara ni el compositor Riz Ortolani, les secundaron en esta ocasión (si lo hicieron en cambio en “La Donna en el Mondo” en el año 1963, documental que aún no he tenido ocasión de ver) si lo hizo Nino Oliviero, que sería otro de sus compositores habituales y el director de fotografía Benito Frattari,

Esta secuela, que utilizaba material descartado de la primera parte, vio la luz apenas un año después de la primera parte, aunque tardaría 2 o más años, hasta llegar a estrenarse en algunos países. Como es habitual en este tipo de productos, las versiones que llegaron a estrenarse, en ocasiones sufrían severos cortes en su montaje, lo que hacía que hubiera diversas versiones que abarcan desde los 102 minutos de metraje (la versión integra) hasta los 72.
“Mondo Cane 2”, arranca comentando los problemas que tuvo su primera parte en UK, para mostrar como en ese país, diseccionan a unos perros, a los que previamente, han extirpado las cuerdas vocales para que no puedan molestar con sus ladridos mientras “les operan”. Así se inicia otro “tour de force” por el mundo, en el que nos muestran desde las pintorescas golosinas de “El día de los muertos” en México, a unos policías haciendo unas peligrosas (en mi opinión imprudentes) prácticas de tiro más propias de un circo que de profesionales de la seguridad, a la brutal represión de una manifestación en Saigon y la que es quizás la imagen más impactante, la de un monje budista quemándose a lo bonzo.

“ESTE ES PROBABLEMENTE, EL MOMENTO MÁS IMPACTANTE DE LA SECUELA”
Aunque podría decirse que el nivel de brutalidad mostrado es mayor que el de la primera parte, al mostrar a un ser humano quemándose lentamente. En conjunto, al revisarla en versión integra (quizás porque me tragué los 3 mondos de una sentada), es la que más pesada y en ocasiones soporífera se me hizo.

Estos dos, no serían las últimas colaboraciones entre Gualtiero Jacopetti y Franco Prosperi. Aparte de la mencionada “La Donna nel el Mondo” (1963) que aún no he tenido ocasión de ver. Pero la película que realmente nos interesa, llegaría algo después. Con un proceso de rodaje, de tres años, llegaría la que es probablemente el más polémico de sus documentales (hasta el punto, que a punto estuvo de llevar a prisión a Gualtiero Jacopetti, acusado de orquestar una ejecución para poder filmarla), se trata de “Adios Africa” (1966).
Como en anteriores ocasiones, esta película llego en su momento, muy mutilada a España (90 minutos de metraje) y no ha sido hasta fechas recientes, en las que encontré una versión integra de 139 minutos.

“ADIOS AFRICA” LLEGÓ A ESPAÑA EN FORMATO VHS CON EL METRAJE MUY MUTILADO (90 MINUTOS DE 140)
Después de revisarla, la película, me dejó una serie de sensaciones irregulares. Por un lado, es innegable, que tiene una fotografía realmente buena. En ocasiones, demasiado buena, para haber sido tomada (como se supone pretenden hacernos creer) “aquí te pillo aquí te mato”, que viene acompañada por una banda sonora instrumental, que realmente acompaña.


EN OCASIONES DEMASIADO, PARA HABER SIDO TOMADA “AL VUELO”
Aparte, el film utiliza algunos recursos de cámaras bastante ingeniosos, como en mitad de un juicio, la imagen se ajusta para enfocar al juez mientras este imparte una sentencia de cadena perpetua, para luego hacer lo propio con el condenado.


En otros casos, nos muestra imágenes sobre algunos conflictos (como la cruenta revolución de Zanzíbar) donde sobrevuelan enormes fosas comunes y interminables explanadas plagadas de cadáveres, que por lo menos a mi, no me cabe la menor duda de que no tienen nada de preparado o cuando en mitad de unas represalias policiales, el vehículo es atacado, viendo como la culata de un fusil golpea el parabrisas, para poco después, ver como uno de sus ocupantes, es arrastrado fuera del vehículo. Al ver esas imágenes, me queda la clara sensación, de que realmente, se jugaron el tipo para rodar muchas de las imágenes.

PARECEN TENER BIEN POCO DE ORQUESTADO



Otro aspecto que me llamó la atención y que es común a los dos mondos anteriormente comentados, es el aparente interés del cámara, en insertar primerísimos planos, en los que se da protagonismo, a los rasgos más llamativos de varios personajes y tiene algunos elementos de erotismo, como las mujeres surafricanas corriendo mientras se quedan en ropa de baño, que me parecen metidos con calzador.

COMO EN LOS DOS MONDOS ANTERIORMENTE COMENTADOS, ABUNDAN LOS PRIMERISIMOS PLANOS


COMO EN UN BUEN “MONDO” NO PUEDE FALTAR

Con lo que queda claro, que a nivel puramente técnico, el documental me parece notable. Pero en cuanto al tema que trata y mucho más importante, la forma en la que lo hace, eso ya es toda otra historia. Acusada de racista y partidista, “Adios Africa” comienza mostrándonos como los occidentales abandonan el continente, dejando el poder a los africanos.

EL DOCUMENTAL EMPIEZA MOSTRANDO COMO LOS EUROPEOS, ABANDONAN EL CONTIENTE, DEJÁNDOLE EL PODER A LOS AFRICANOS
Ya la voz en off, parece acusar a los occidentales de “abandonar” a los africanos cuando más los necesitan y empieza a mostrar situaciones entre cómicas y curiosas. Como esos guerreros que bailan con el logo de la BP en los escudos, o toda una sucesión de políticos africanos, dando mítines, que incluyen desde a un tipo que arenga con dos poyos muertos en las manos a otro tipo trajeado, al que unas cabras que pasan por allí, le derriban el micrófono ante la aparente indiferencia de sus oyentes.


MOSTRANDO A VARIOS POLÍTICOS AFRICANOS DANDO UNOS PINTORESCOS MÍTINES
A medida que avanza el metraje, los africanos nos son mostrados destrozando productos europeos y surafricanos, con momentos tan curiosos, como una apisonadora pasando sobre varias toneladas de naranjas o un tipo rebozándose en los huevos procedentes de Portugal, que una turba se ha dedicado a estrellar contra el suelo.

Luego, asistimos a subastas de las mansiones que los adinerados hombres blancos dejaron tras de si y en como estas una vez habitadas por las familias africanas, se dedican a romper los muebles para hacer leña, convirtiendo las mansiones en algo más próximo a pocilgas. Persecuciones de los caballos y demás situaciones como el teatral éxodo de los granjeros boers a bordo de unas caravanas al más puro estilo western abandonado Kenia, que causó numerosas acusaciones de “montaje”. También se nos muestran varios juicios donde antiguos miembros del movimiento “mau mau” asesinaron a población blanca o incluso a un granjero blanco sacrificando ganado al que le han cortado los tendones. El punto de vista, ciertamente me parece poco objetivo y partidista, ya que para empezar, ni siquiera se molestan en explicar que fueron los “mau mau” y francamente, dudo mucho que una gran mayoría de espectadores sepan o tengan intención de informarse al respecto. De hecho, ni siquiera me quedó claro que se indicara que la zona en cuestión era Kenia, con lo que queda claro, que el objetivo de este documental, es impactar más que informar.

LAS MANSIONES DE LOS BLANCOS CONVERTIDAS EN POCILGAS


Después de esta “primera ronda”, llamémosle “política”, pasamos a otro de los clásicos en los mondo, el maltrato animal. Así, si primeramente nos muestran a los blancos friendo a tiros a un elefante al que han localizado desde un helicóptero, luego nos embarcan en una serie de masacres animales, en la que una horda africana, acribillan a lanzas a todo animal que se cruza en su camino, ensañándose especialmente, con un hipopótamo… para luego mostrarnos a una organización (regentada como no por blancos) que se dedica a salvaguardar animales de los furtivos y que movilizan todo un despliegue de medios, para mover cocodrilos a zonas más seguras. Esta parte del documental, tiene su punto culminante, en la operación de rescate de una cría de cebra, que es finalmente aerotransportada hacia su salvación, en medio de una preciosista puesta de sol.



LUEGO NOS MUESTRAN A UNA ORGANIZACIÓN QUE SE DEDICA A SALVAR ANIMALES

La última parte de “Adios Africa”, es quizás la más dura, al centrarse en conflictos armados, de los que una vez, nos dan escasa información. Desde una avioneta, nos muestran a la población india y musulmana, tratando de huir del archipiélago de Zanzibar, o sus cadáveres poblando ingentes extensiones de terreno. Por toda explicación, nos dicen que los medios informativos, han recordado a la población, que los musulmanes traficaron con esclavos en el pasado. No explica demasiado, que la élite musulmana, eran los dirigentes de una monarquía (fundada después de independizarse de los ingleses en el 63) que tuvo que “salir por patas” cuando se inició una brutal revolución de los estratos mas pobres de la población, que como suele ser habitual, la tomaron con los estratos más acomodados (en este caso en lugar de blancos, musulmanes e indios). Al ser un archipiélago, el acceso era complicado y aparte de unos periodistas alemanes cuya avioneta vemos incendiada, los autores de este documental, eran de los pocos periodistas occidentales en la zona, que a bordo de un helicóptero, consiguieron las que tengo entendido, que son las únicas imágenes disponibles de tan sangriento conflicto.

LAS QUE APARECEN EN “ADIOS AFRICA”, TENGO ENTENDIDO, QUE SON LAS ÚNICAS IMÁGENES DISPONIBLES DE LA REVOLUCIÓN DE ZANZIBAR
Y bueno, para no alargar mucho más el tema, comentar que a partir de este punto, es cuando llegan las imágenes más duras, tanto de conflictos armados, como de caza de animales (al levantarse las restricciones de caza) y organizarse auténticas masacres de hipopótamos y elefantes para obtener una fuente rápida y barata de carne.

A PARTIR DE ESTE PUNTO, ES CUANDO LLEGAN LAS IMÁGENES MÁS DURAS

TANTO DE CONFLICTOS BÉLICOS


En este tramo, me llama la atención, como en medio de semejantes situaciones, son capaces de encontrar situaciones pintorescas, como el líder mercenario con un loro sobre el hombro que no para de gritar “¡merde!” y incluso reparte algún que otro picotazo al que se pone a su alcance o una pareja de leones, que es continuamente perseguida por domingueros con cámaras y que van marchando “de acá para allá” en busca de un rincón tranquilo en el que poder “darse un revolcón”.


DE SEGUIR ENCONTRANDO SITUACIONES

DE LO MÁS PINTORESCAS
Así que llegados a este punto. ¿Me parece partidista el documental?. Pues sin duda y también me parece claro, que está más interesado en mostrar “carnaza”, en digamos “impactar” al espectador, que en tratar de informarle con imparcialidad. ¿Pero significa eso que carece de valor como documental?. En absoluto. A pesar de lo que pueda decirse y de sus aspectos negativos, también creo que tiene sus virtudes y que estás, no deben ser eclipsadas por sus defectos.

LA AVIONETA DE UNOS PERIODISTAS ALEMANES EN LLAMAS, DURANTE LA REVOLUCIÓN DE ZANZIBAR
Los espectadores especialmente sensibles y sobretodo aquellos, que no soportan ver matar animales, pueden llegar a pasarlo realmente mal viendo “Adios Africa”. Los que busquen informarse sobre el fin del colonialismo europeo, harán bien en informarse antes por otros medios, aunque también es cierto, que cuenta con imágenes que aunque partidistas, muestran a las claras parte de la parte más oscura y sangrante de ese proceso. Cierto que no se menciona demasiado los motivos de ese malestar de la población africana con los europeos (como pincelada, se ve una especie de elitista cacería de zorros, en la que un indígena corre haciendo las funciones de presa), pero no deja claro, aspectos como el expolio de recursos naturales y tierras o del régimen del appartheid y es una lástima, porque el material gráfico que contiene, aparte de “carnaza y erotismo” podría haber servido para un gran documento, de haber tenido algo más de interés informativo.

“ADIOS AFRICA” BUSCA ANTE TODO, IMPACTAR AL ESPECTADOR, ANTES QUE INFORMARLE DE UN MODO OBJETIVO
No es menos cierto, que el espectador habitual de los mondo, lo último que suele buscar, es informarse y que por lo general, es un mero espectador ávido de sensaciones fuertes e imágenes desagradables. En el fondo, no es algo muy distinto de la telebasura que ahora campa en distintos programas de cotilleos, donde varios pseudo famosos por haberse tirado a “la estrella” de turno, se dedican a sacar sus trapos sucios y “despellejarse” ante el público.

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